Materiales de embalaje para mudanzas: stock, precios y devoluciones
Cajas y mantas parecen un detalle, pero el material entregado y nunca facturado, el stock que se acaba el día equivocado y las mantas que no vuelven suman. Así se mantienen bajo control.
1. Estima lo que necesita cada mudanza
La visita técnica es el momento de estimar el material: cajas por estancia, muebles que proteger, objetos frágiles. Anota la estimación en el pedido, para que el almacén lo prepare y quien presupuesta lo incluya.
- Cajas de distintos tamaños para libros, cocina y ropa
- Cinta adhesiva y rotuladores para etiquetar
- Mantas y film estirable para los muebles
- Papel o plástico de burbujas para lo frágil
- Cajas armario para la ropa colgada
2. Decide qué vendes y qué prestas
Algunos materiales se gastan y se venden al cliente, como la cinta y el papel. Otros se reutilizan, como las mantas y las cajas resistentes, y se prestan con el compromiso de devolverlos. Indica claramente en el presupuesto qué está incluido, qué se cobra aparte y qué hay que devolver.
3. Entrega antes de la mudanza
Muchos clientes embalan ellos mismos y quieren las cajas unos días antes. Planifica la entrega como un trabajo pequeño: fecha, dirección, cantidades. Anota lo entregado para que la cuenta final sea sencilla y el cliente no la discuta.
4. Recoge y cuenta lo que vuelve
Tras la mudanza recoge mantas y cajas reutilizables y cuenta lo que ha vuelto. La diferencia entre lo entregado y lo devuelto es material que facturar o reponer. Sin este recuento, el stock desaparece sin que nadie lo note.
5. Tenlo todo en el pedido
El material pertenece a la mudanza, no a una hoja aparte: solo así llega al presupuesto, a la entrega y a la factura.
En MovesFlow registras los materiales de embalaje entregados y devueltos de cada pedido, y añades como líneas del presupuesto los que cobras.