Daños y reclamaciones en mudanzas: cómo prevenirlos y gestionarlos
Hasta las mejores cuadrillas rayan un mueble tarde o temprano. La diferencia está en cómo lo previenes y cómo respondes. Una reclamación bien gestionada puede acabar siendo una buena reseña.
1. Documenta el estado antes de la mudanza
En la visita técnica y antes de cargar, fotografía los muebles de valor y anota los arañazos o daños que ya existen. Las fotos con fecha, guardadas en el pedido, son la base de cualquier conversación posterior.
2. Prevén con embalaje y rutinas
La mayoría de los daños nacen de las prisas y de una protección insuficiente.
- Mantas y film para todos los muebles, no solo los delicados
- Protecciones para puertas, esquinas y ascensores
- Objetos frágiles en cajas propias y señalizadas
- Piezas pesadas abajo y sujetas en el camión
- Una persona responsable de revisar antes de salir
3. Revisa con el cliente en la entrega
Al terminar, da una vuelta con el cliente y pregunta si todo está bien. Si hay un problema, es mejor descubrirlo ahora, con la cuadrilla presente, que una semana después por teléfono.
4. Responde a una reclamación rápido y claro
Responde en un día, aunque sea para decir que lo estás revisando. Pide fotos del daño, compáralas con las de antes de la mudanza y habla con la cuadrilla. Propón una solución clara: reparación, reembolso o, si el daño ya existía, explícalo con las fotos. Antes de prometer un reembolso, revisa qué cubre tu seguro y qué dicen tu contrato y la ley de tu país.
5. Guarda cada reclamación en el pedido
Fotos, mensajes y decisiones deben estar en un solo lugar, para que cualquiera en la oficina pueda responder y veas si un tipo de daño se repite.
En MovesFlow las fotos y notas de la visita, los documentos y el chat de la cuadrilla quedan ligados al pedido, y el cliente sigue el pedido desde su área de cliente.